Asociación de Personas con Lesion Medular
y
otras Discapacidades Físicas
 
   Inicio      Lesión Medular      Trastornos Urinarios e Intestinales
 

TRASTORNOS URINARIOS E INTESTINALES

El sistema nervioso controla también, por medio de la médula los procesos de eliminación de orina y heces.

La normal eliminación de la orina y las heces queda muy alterada en los pacientes con lesión medular.

Para muchos de ellos, estos son los trastornos más discapacitantes y molestos de todos los que conlleva la lesión medular. Son difíciles y costosos de tratar, y en muchos casos, peligrosos para la salud del paciente. Intentaremos dar una pequeña explicación a estos trastornos y bases sencillas sobre su tratamiento.

DISFUNCIÓN URINARIA

La disfunción urinaria en los lesionados medulares es muy compleja y puede ser de varios tipos. El médico solicitará las pruebas necesarias para detectar el tipo de alteración que existe, y según cada caso, recomendará un tratamiento u otro.

Esta disfunción consiste en un defecto en el vaciamiento de la vejiga, que no responde como antes a la voluntad del paciente y se vacía de forma incorrecta. En ocasiones, se vacía repentinamente, sin ningún aviso previo, y otras veces no se vacía del todo, quedando un residuo permanente en ella.

En algunos pacientes, a veces puede quedar totalmente obstruida la salida de orina, produciéndose progresivamente una distensión y deformación de la vejiga, o incluso la orina puede refluir hasta los riñones, lo que puede dejar graves secuelas.

Todas estas alteraciones producen que la orina se contamine con facilidad, produciéndose infecciones de orina, que antiguamente era una de las principales causa de muerte de los lesionados medulares, y todavía en la actualidad siguen produciendo muchos problemas y complicaciones graves.

Las infecciones suelen producir fiebre u otros síntomas, dolor de cabeza y malestar general, con alteración en el color o el olor de la orina. Ocasionalmente pueden llegar a ser muy graves y hacen necesario el ingreso hospitalario del paciente y su tratamiento con fármacos intravenosos.

Las infecciones se tratan con antibióticos, que se eligen según los resultados de los análisis de orina (cultivos y antibiogramas).

Al principio en los pacientes lesionados se hace necesario utilizar un tubo (sonda vesical) permanente para vaciar la vejiga de la orina, pero luego debe ser retirada para empezar a emplear sondajes (cateterismos intermitentes) varias veces al día. Se ha comprobado que son el mejor método de extracción de la orina, cuando es posible realizarlos.

No se deben tratar todos los casos en los que se detecta un germen en un cultivo, si no hay fiebre u otros síntomas, porque en las lesiones medulares es normal que algúnos germenes domines la orina sin producir infección en el paciente.

Hay pacientes que, con diversas técnicas de estimulación, como golpeteos sobre la vejiga, según las indicaciones del especialista, son capaces de eliminar la orina sin necesidad de sondajes.

Existen también medicamentos que relajan la musculatura de la vejiga para aumentar su capacidad, y otros que pueden ser prescritos por el médico para problemas concretos.

Otros pacientes con buen vaciamiento vesical pueden, sin embargo, tener escapes frecuentes. Para ello se usa, en el caso de los hombres, unos colec- tores de orina, que son similares a preservativos conectados a una bolsa que se lleva sujeta a la pierna, bajo la ropa. Las mujeres pueden utilizar distintos tipos de pañales o absorbentes.

Todas estas técnicas deben ser aprendidas por el paciente, siempre que sea posible, o por un familiar, y enseñada por el médico o el personal de enfermería. Debe hacerse de forma muy limpia y cuidadosa, con la máxima higiene y atención. A veces es necesario limitar la ingesta de líquidos, para evitar que la vejiga se distienda entre sondajes y se produzcan escapes o reflujo, pero en general, para mantener una buena función renal es necesario ingerir al menos dos litros de agua al día.

Es muy importante hacer controles y analíticas frecuentes de orina, para elegir el tratamiento más adecuado en cada caso y en cada momento de la vida del paciente. Siguiendo las indicaciones del especialista y con una buena rutina diaria de higiene y cuidados, en la mayoría de los casos se puede controlar la incontinencia, de forma que deje de ser un problema para los lesionados medulares.

 
 
 
 

 




Encuentra todos los establecimientos accesibles